Carros de compra fabricados con redes de pesca recicladas, nueva apuesta por la sostenibilidad

28 enero, 2020
Carros plástico fabricados con resdes de pesaca recicladas

Las cifras son contundentes: hasta 640.000 toneladas de redes de pesca se quedan a la deriva en nuestros mares y océanos. Es decir, una cantidad que representa el 27% de la basura que se acumula en sus aguas. Por lo tanto, estamos ante dos motivos suficientes como para ponerle nombre propio al problema: “redes fantasma”. Sectores como el textil, hace tiempo que se dieron cuenta del enorme potencial de estos residuos: recuperar 200 toneladas de este material concreto puede servir para crear 20.000 metros de tejido. Ahora, el retail da un paso al frente poniendo encima de la mesa su propia alternativa y creando la primera gama de carros de supermercados reciclados con redes de pesca.

¿Por qué las redes fantasmas son problema?

En primer lugar, porque son basura que no debería estar vertida en el medio natural. Pero también porque se calcula que ocasionan la muerte de hasta 100.000 animales. El ciclo de la pesca fantasma es tan alarmante como sencillo de explicar:

Las redes quedan abandonadas a su suerte en las aguas. Tal y como se ha podido ver en miles de imágenes, los animales quedan atrapados en ellas y caen al suelo marino por su propio peso. Allí, el animal fallece y la red vuelve a encontrar la ligereza necesaria para vagar de nuevo por el agua, atrapando más peces y protagonizando un bucle que solo puede detenerse limpiando el agua de estos residuos.

Ciclo de redes fantasma araven

 

¿Es posible darles una segunda vida?

Afortunadamente, la respuesta es afirmativa. Tal y como hemos apuntado, no son pocas las compañías del sector textil que ya lo hacen. A ellas se une ahora el equipamiento retail de los supermercados que apuesten por la línea Oceanis de Araven: las cestas y los carros de supermercado que la conforman están fabricados con un 25% de plástico reciclado a partir de redes y cuerdas de pesca. Esto es posible gracias a la compra del material en diversos puertos europeos para tratarlo posteriormente en plantas especializadas donde se transforma en Granza, el material con el que resulta posible fabricar estos carros reciclados.

material reciclado de las redes de pescaDe esta forma, aplicando los principios de la economía circular, se aprovecha un material que ha llegado al final de su vida útil para crear un nuevo. En concreto, las cestas y los carros Oceanis permiten reutilizar 1,5 m de cuerda de 2 cm de grosor, que de acabar en el agua amenazaría a peces, tortugas y mamíferos marinos, alterando su hábitat durante los 600 años que tarda en degradarse una red de pesca.

Además, gracias a la irrupción de los carros de autoservicio con plástico reciclado se contribuye de forma activa a reducir la emisión de gases contaminantes. Y es que cada kilogramo de polipropileno virgen equivale a 2,5 kg de CO2, que en el caso del reciclado se reduce a 0,3 kg: un 80 % menos. Por lo tanto, optar por uno de estos carros de supermercado supone poner un pequeño granito de arena para reducir un 20% las emisiones generadas por esta actividad productiva.

 

Apuesta decidida por el equipamiento comercial reciclado

 

La cesta ShopRoll Reciclada de Araven ya marcó en 2010 el inicio del camino. Fabricada a partir de granza de polipropileno suministrada por empresas recuperadoras, ya ha alcanzado el millón de unidades vendidas. Pero la línea específica Oceanis pretende ir más allá: su objetivo final es llamar la atención sobre la contaminación por plástico que sufren los mares y océanos. Un problema de primer orden que urge detener si tenemos en cuenta que la mitad del oxígeno atmosférico se genera en los océanos, también encargados de absorber el 25 % del CO2. De no cambiar la tendencia, todo apunta a que en el 2050 habrá -por peso- más plástico que peces en el agua.

Ciertamente, que el 49% de las aguas estén contaminadas por plásticos de un solo uso es motivo suficiente para actuar contra este material. Pero no es el único: otro 27% está provocado por los restos de equipos de pesca. Y la realidad no se puede esconder: la falta de controles e incentivos hace que los pesqueros no se preocupen por recuperar las redes que se enganchan o pierden, ya que se ve como un coste en tiempo de trabajo y combustible. ¿El resultado? El ciclo de la pesca fantasma al que ya hemos hecho referencia.

Según datos de Greenpeace, en algunas áreas oceánicas, solo los sedales suponen hasta el 85% del total de basura acumulada. Dar una segunda vida a todo este material es algo imperativo. Innegociable. Por eso los carros de compra hechos con redes de pesca recicladas están llamando a ser un producto de referencia en muy poco tiempo: reciclables, sostenibles y ecológicos, son una herramienta perfecta para que una marca pueda presumir de actuar verdaderamente contra uno de los problemas más acuciantes del mundo que habitamos.

 

carros y cestas reciclados con plástico marino - araven

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